Universidad Católica se tituló campeón del 2018 y sentenció a Temuco a la B

Pese a comenzar perdiendo, el elenco dirigido por Beñat San Jose remontó y se impuso ante los albiverdes en el Germán Becker, con lo que bajó la décimo tercera estrella de su historia y de paso envió al equipo presidido por Marcelo Salas al descenso.

Marcelo Hernandez/Photosport

Se impuso el pragmatismo de Beñat San José. Universidad Católica bajó la estrella n° 13 de su historia al derrotar por 2 a 1 a Deportes Temuco y de paso envió al cuadro de la Araucanía a la Primera B. 

En un intenso partido, la polémica se instaló en apenas 6 minutos cuando Mathias Riquero recibió roja directa tras cometerle una fuerte infracción a Ignacio Saavedra en la canilla, dejando a Temuco con 10 y además obligando al joven volante cruzado a ser reemplazado por Jaime Carreño. 

Pero pese al hombre de más, quien abrió el marcador fue el cuadro del Pije en el 14’, cuando Germán Lanaro derribó a Matías Donoso en el área ante lo que Piero Maza cobró penal. Allí, Miguel Aceval definió desde los 12 pasos la apertura del marcador y la esperanza para el elenco local. 

Los fantasmas aparecieron ante un cuadro de la franja que perdió todas las ideas en lo que quedó del primer tiempo, incapaces de superar a un Temuco entusiasmado y con chances de mantener la categoría. Un cabezazo desviado de Benjamín Kuscevic en el 45’ fue lo más destacado del equipo de San Carlos de Apoquindo en la primera mitad. 

En el segundo lapso, los dirigidos por San José ingresaron renovados y en apenas 47 minutos Sebastián Sáez disparó en inmejorable posición, pero se encontró con una sólida respuesta de José Luis Gamonal. En respuesta, los de la Novena Región no cedieron y Nicolás Bertocchi casi anotó el segundo en un contragolpe apenas un minuto después. 

Finalmente el grito de desahogo fue obra de Jaime Carreño, que en el 53’ definió de ‘puntete’ el empate tras un rebote que dejó una chilena fallida de Fuenzalida. Allí el partido se volvió de ida y vuelta e incluso en el 55’ Germán Voboril debió sacar un balón de la línea. 

Y minutos más tarde, justo cuando Luis Pedro Figueroa adelantaba a la Universidad de Concepción en el Monumental y ponía la definición al rojo, Fuenzalida le envió un excelente centro a Andrés Vilches quien de cabeza anotó el triunfo en el 69’ y de paso aseguró el campeonato para la UC. Más tarde ingresó Cristián Álvarez por Raimundo Rebolledo, en lo que fue el retiro del capitán cruzado del fútbol profesional. 

Así, tras el pitazo final se decretó la décimo tercera estrella para los cruzados, campeones con 58 puntos y que clasificaron a Copa Libertadores como Chile 1. Premio para un equipo al que se le criticó por mostrar un fútbol poco vistoso y en exceso defensivo, y sin embargo su mayor virtud fue ser el equipo menos batido del torneo, con solo 24 goles en contra. 

ATON Chile – P.C.